
Las obras paradas durante veinte meses del Palau de Congressos se han convertido en un pozo sin fondo para el Govern y para Cort, que ya
se han endeudado con la constructora con 10.180.000 euros simplemente para no hacer nada y manteniendo la infraetructura sin terminar. Según los datos del propio Govern el
mantenimiento en paro del Palau costó elprimer mes (julio del 2012) un total de 580.000 euros. En los diecinueve siguientes el coste es de
470.000 euros mensuales, que las instituciones se han comprometido a pagar a la constructora Acciona.
Este derroche imparable de dinero se debe a que
Acciona mantiene varias
grúas paradas y tiene que pagar el alquiler (170.000 euros al mes), los guardias de seguridad para que no se produzcan destrozos en el interior del edificio cuestan 45.000 euros mensuales, mientras que también hay otros gastos de personal hasta llegar a los 470.000 cada mes.
El concejal de Més
Antoni Verger afirma que "a ello hay que añadir que en el edificio sin terminar y en desuso ya comienzan a aparecer los primeros síntomas de deterioro. Ya se ve
herrumbre en algunas partes metálicas. El Palau se está oxidando antes de estar terminado". A su vez, Verger destaca que "lo peor es que nadie tiene ni idea de cuando se retomarán las obras. El equipo de Gobierno de Cort aseguró que sería el pasado septiembre, luego a noviembre...y ya estamos cerca de la Semana Santa".
Més ha pedido la comparecencia de los ediles del PP
Alvaro Gijón (Turismo) y
Andreu Garau (Infraestructuras) para que den explicaciones "de este derroche imparable de dinero sin que se haga nada.