
Representantes del Govern Balear, entre los que se encuentran responsables de la
Comisión Balear de Medio Ambiente, están negociando en Madrid
"con firmeza y decisión", intentando hacer comprender a los responsables del Ministerio de Industria y Energía que es "
del todo imposible" que se de luz verde a las prospecciones en busca de petróleo en el Mar Balear, no lejos de las costas de Ibiza.
No sólo se oponen el
president Bauzá y su Ejecutivo, que ya han dejado muy claro que "el petróleo de las Balears es el turismo", sino también la totalidad de las fuerzas políticas representadas en el Parlament Balear.
La intención del Consolat es que sus enviados a Madrid, que tienen un perfecto conocimiento de lo que significan las
explosiones submarinas en busca de oro negro, puedan convencer al Ministerio del gran daño medioambiental que podría producirse, posibilidad que sería catastrófica para un Archipiélago turístico.
Todo indica que ni Bauzá ni los suyos
no cederán ni un milímetro por mucho que esta postura les produzca desgaste ante Madrid. Saben que si permitiesen estas prospecciones podrían pagar un alto precio en las urnas. Nadie en Balears quiere sondeos, comenzando por los propios
empresarios turísticos.