El Govern ante la euforia de la recuperación económica
sábado 02 de agosto de 2014, 09:07h
El lógico que el conseller de Hisenda, José Vicente Marí, se muestre eufórico al afirmar que Balears ya está mejor que en junio del 2011 después de los grandes esfuerzos del actuar Govern para afrontar la crisis y aplicar medidas coyunturales impopulares y de austeridad para atajar los efectos de la deuda y para crear las bases de la recuperación. Es lógico que todo gobierno se alegre de sus éxitos. El propio Rajoy ha hecho lo mismo que el Consolat. Es comprensible tanta alegría. Además, las elecciones ya no están lejos.
Pero los que ejercen las responsabilidades de gobierno deberían entender que el efecto de sus logros comienza a medirse cuando los elogios les llegan desde otras partes, sobre todo desde el seno de la sociedad civil, no cuando lo hacen ellos mismos. La verdadera solidez de un Ejecutivo no se genera desde el autoelogio aunque, como en el caso del Govern Bauzá, le acompañen los números en positivo y los resultados. La auténtica solidez proviene de los apoyos externos que indudablemente llegan cuando la bonanza se hace palpable.
En todo caso, los indicadores son más que esperanzadores. Como botón de muestra baste el importante incremento de la venta de automóviles en el Archipiélago, gracias en buena parte al plan PIVE, pero también porque muchos ciudadanos ya ven que lo peor ha pasado y recuperan la ilusión por volver a adquirir los productos que necesitan.
Aún queda mucho para las próximas elecciones autonómicas, pero el Ejecutivo Bauzá ya ve que podrá presentarse ante las urnas con importantes logros en materia económica y con una situación mejor que la que heredó en el 2011, teniendo en cuenta además que ahora muchos ciudadanos ya ven la salida del túnel de la crisis y se están posicionando para aprovechar las oportunidades que les deparará la recuperación.
Es éste el mejor homenaje que puede esperar un Govern. No las alabanzas, sino el incremento de la inversión. No los aplausos, sino el respeto por el trabajo planeado y ejecutado. El motor productivo vuelve a avanzar a una revolución importante. Los autobombos sobran. Pesa en cambio,y mucho, inyectar dinamismo, coraje y fe en el futuro.