Clark ha insistido en el mismo mensaje lanzado por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, acerca de la posibilidad de una salida "no hostil". "Soy optimista, creo que después de los movimientos de esta última semana hay una gran posibilidad de alcanzar un acuerdo antes del Consejo Europeo del 17 de octubre", ha señalado Clark ante un centenar de profesionales del turismo de las islas, a quienes ha trasladado un mensaje tranquilizador sobre los efectos en el sector. "No debemos temer una bajada drástica de viajeros procedentes del Reino Unido cuando el país abandone la UE", ha afirmado.
El diplomático, que se ha declarado gran amante y conocedor de Mallorca -comenzó a veranear en Cala Bona con su familia a los once años- ha apostado por "mantener la buena relación entre Reino Unido y Baleares" pase lo que pase el próximo 1 de noviembre. "Cada año, más de tres millones de británicos eligen estas islas como destino vacacional. Nada hace pensar que este escenario vaya a cambiar drásticamente".
De hecho, el diplomático ha señalado que su Gobierno quiere "proteger y mejorar" la relación entre Reino Unido y Baleares, recordando que la tasa de empleo se ha reducido un cuatro por ciento, los sueldos han subido cuatro puntos y tradicionalmente, Reino Unido ha sido el país que más ha invertido en este archipiélago. "Hay que seguir aprovechando este viento a favor".
En estos momentos, el Gobierno británico destina a 10.000 personas y 6.000 millones de libras para preparar el "brexit".