Exceltur hacía publico este jueves su barómetro sobre la rentabilidad de los diferentes destinos turísticos correspondiente a los meses de junio a septiembre, la temporada alta de recepción de turistas. Desde el punto de vista balear, destacaban dos datos interesantes. Por una parte, el barómetro confirma la ralentización en el crecimiento del número de visitantes; por otra, la alta rentabilidad obtenida por el negocio hotelero en nuestra comunidad.
Baleares lidera la rentabilidad por habitación disponible en toda España consiguiendo un aumento del 3,5 por ciento en relación al año anterior con valores de 127 euros en Ibiza, 105 en Menorca o 106 en Palma. Destinos específicos de playa obtienen rentabilidades récord. El dato es especialmente relevante en comparación con los resultados de otros destinos turísticos nacionales, circunstancia que el propio barómetro interpreta como el fruto de la labor previa llevada a cabo por los empresarios locales.
En este sentido, Exceltur considera que estas rentabilidades sólo han sido posibles tras la modernización de la planta hotelera que se ha realizado en Baleares durante los últimos años; unas reformas que fueron posibles gracias a los incentivos recogidos por la Ley del Turismo de 2012 y que permitieron el incremento de precios de los establecimientos hoteleros. Obtener una rentabilidad récord ha supuesto para los hoteleros un coste previo de 1.200 millones de euros, que es la cifra de lo invertido en estos últimos años, mientras se mantuvo el marco legislativo que promovía las reformas.
Quedarse con el único dato de que los hoteles de Baleares obtienen una alta rentabilidad sería ver sólo media realidad. El coste de esta rentabilidad, los muchos millones de euros invertidos, tendrá un efecto durante las próximas temporadas, consiguiendo atraer un turismo de mayor poder adquisitivo a precios más altos. Un círculo virtuoso que redunda en mayor gasto por turista, mayores ingresos para la oferta complementaria y que, a su vez, permite suscribir convenios laborales con el 17 por ciento de aumento como el actual.
Este es el escenario que las administraciones deberían proteger, ayudando a aquellos que comprometen sus propios recursos en mejoras que acaba beneficiando a todos.