El Premio Ciutat de Palma Miquel dels Sants Oliver de Periodismo, dotado con 3.000 euros, ha contado en su última edición con la participación de seis trabajos, resultando ganador el documental 'Torrelló davant la càmera', de Marta Hierro y Núria Abad Rivas.
Esta limitada participación -raquítica si se tiene en cuenta que son miles los reportajes, documentales y programas que publican los medios de comunicación locales en un año- pone de manifiesto la necesidad de revisar las bases del certamen, que actualmente solo admiten trabajos en catalán. Si el objetivo es reconocer la labor periodística en su conjunto, es fundamental aceptar obras presentadas tanto en catalán como en castellano, -las dos lenguas oficiales de las Islas Baleares-. de forma que no quede excluido el trabajo de la inmensa mayoría de periodistas que trabajan en las Islas para medios que se editan, se leen o se escuchan en castellano. Esta exclusividad lingüística está restringiendo la diversidad y riqueza de los trabajos presentados, limitando la participación de profesionales que se expresan en castellano, la lengua habitual en la mayoría de medios de comunicación que trabajan en la capital.
Si el objetivo es reconocer la labor periodística en su conjunto, es fundamental aceptar obras presentadas tanto en catalán como en castellano, mayoritario en los medios locales
Es pertinente recordar que, tras las elecciones municipales de mayo de 2023, el Ayuntamiento de Palma, gobernado por el PP en minoría gracias al apoyo de Vox, decidió incorporar el castellano en los Premios Ciutat de Palma, permitiendo la presentación de obras en ambas lenguas en categorías como Narrativa y Poesía. Sin embargo, esta apertura no se ha extendido al premio de Periodismo, lo que genera una disparidad en el tratamiento de las lenguas oficiales.
La inclusión del castellano no debe interpretarse como una amenaza para el catalán, sino como una oportunidad para enriquecer el certamen y fomentar una mayor participación. Además, esta medida reflejaría la realidad sociolingüística de Palma, donde ambas lenguas coexisten y son utilizadas por la ciudadanía con toda normalidad.
Es esencial encontrar un equilibrio que garantice la promoción y protección del catalán sin excluir el castellano, fomentando así la convivencia lingüística y cultural.
Para revitalizar y enriquecer el Premio Miquel dels Sants Oliver de Periodismo es necesario revisar sus bases para permitir la presentación de trabajos en ambas lenguas oficiales. Este cambio incrementará la participación y reflejará de forma más acertada la diversidad cultural y lingüística de Palma, fortaleciendo el prestigio y alcance del certamen.