El entorno virgen y la calidad de las aguas turquesas de Cala S'Almunia y Es Caló des Moro las convierten en uno de los rincones más bellos y demandados de la isla. Miles de turistas y residentes las eligen cada año, y especialmente desde hace cuatro con el boom de internet, para pasar sus días de verano. Sin embargo, las dimensiones mandan y el acceso se ha convertido en un problema.
Según ha podido saber este digital, está previsto que las tareas de adecuación de las plazas comiencen a finales de la próxima semana para que esté a punto antes de junio.
Fuentes municipales explican que después de cerrar el acceso a ambas calas -y a pesar del servicio de bus lanzadera- muchos usuarios optaron por dejar sus coches en las calles de la urbanización, generando un problema de aparcamiento a los residentes y obstruyendo en ciertos casos, las entradas y salidas.
Por ello, el Consistorio ha adquirido por 150.000 euros un terreno a la entrada de la urbanización, ubicado a un kilómetro de la conocida bajada a pie a Cala S'Almunia.
Dichas fuentes recalcan que el estacionamiento "no será muy grande" ya que lo que se persigue es "dar una solución proporcional a la realidad de estas calas", haciendo refencia a las dimensiones reducidas de ambas. "Queremos dar respuestas coherentes, no crear más problemas fomentando el efecto llamada", apuntan.
La idea inicial era habilitar el párking en una zona más cercana. Así se le trasladó al Consell de Mallorca pero éste no dio el visto bueno al estar en terreno rústico.
Ahora, esta medida se une al servicio de bus lanzadera.