
El pasado miércoles 17 de julio, las estaciones de Servicios Ferroviarios de Mallorca (SFM) se quedaron sin personal para vender billetes por optimización de recursos. Este mal servicio del transporte público, puede llegar a generar dudas a los turistas que están pensando disfrutar sus vacaciones en Mallorca.
Recorrer palmo a palmo la isla más grande de las Baleares puede resultar algo difícil cuando se decide hacerlo en tren o en autobús. Los taxis pueden resultar una opción más confortable, sin embargo su rapidez y comodidad supondrán un coste demasiado elevado si el propósito es conocer la gran isla a fondo. Es por esto que muchos turistas suelen alquilar un coche, para evitar la dependencia del transporte público desde el comienzo del viaje. Entre las principales compañías internacionales que operan en todo el mundo, merecen especial mención las sucursales de Sixt en Palma de Mallorca, ubicadas en puntos estratégicos como el Aeropuerto o en Port Adriano. Los autobuses son un transporte adecuado en el caso de cubrir distancias entre ciudades importantes, pero en dichos trayectos se pueden perder ciertos puntos de interés de la isla. También existen transportes turísticos, pero en este caso, el viajero queda sujeto a un plan establecido, por lo que este tipo de excursiones es válido para estancias cortas, para conocer los puntos de interés de la isla. Por otra parte, moverse en coche por la ciudad aporta una mayor libertad al turista, para visitar lugares menos conocidos.
Las cifras demuestran que los viajeros prefieren moverse por Mallorca en coches de alquiler. Este año, Mallorca ha sido la ciudad de España donde más alquileres de coche se han efectuado, más de un 20%. Alicante se queda con el segundo puesto con un 16%, seguido por la capital andaluza, Sevilla, con un 11% de alquileres de coche. Se prevé que las cifras del fin del período estival superarán con creces esos porcentajes, ya que el aeropuerto de Mallorca es uno de los
aeropuertos con mayor actividad en Europa. Se calcula que unos veinte millones de visitantes de media aterrizan en este aeropuerto todos los años.
Estos visitantes llegan a la isla con grandes expectativas, como disfrutar de paisajes paradisíacos o relajarse en las espectaculares calas de Mallorca. A esos sitios es difícil acceder con transporte público, ya que los autobuses no llegan a los entornos agrestes y cuando se acerca la hora de regresar al hotel o al apartamento, es difícil encontrar un taxi por esas zonas. Lo ideal es moverse con libertad, sin horarios con la opción de que integre un GPS, para sacar el máximo partido de cada trayecto realizado en la ciudad balear.