Serán los mismos vecinos que conforman la plataforma quienes velarán por que el acto no se tiña de ningún tono político "ni por supuesto, radical", tal y como afirma Tomeu Berga, presidente de la AA.VV Son Armadans, una de las 16 que conforman la plataforma.
Hay que recordar que el pasado noviembre, la ofrenda floral en honor a "todos los españoles que murieron por España" terminó en una guerra de banderas falangista-republicana y agresiones. "Ésto es un movimiento ciudadano y queremos que sea un acto no político, de mera defensa del monumento", explica Berga a mallorcadiario.com.
De hecho, subraya que la intención es que ningún asistente porte ninguna bandera "para centrar toda la atención en el acto en sí".
Berga recuerda que esta regla está en las bases fundacionales de la plataforma, cuyo objetivo es que Cort abandone su intención de destruir el monumento y dedique sus esfuerzos económicos en "crear y no destruir". En uno de los ocho puntos que conforman el escrito, afirman que "los rastros de la historia no se pueden ni se tienen que borrar. El paso del tiempo otorga a menudo a los monumentos otros sentidos personales y muy distintos de los originales. Son nuestras vivencias personales, nuestros recuerdos", exponen al Ajuntament.