Se trata de una unidad enmarcada dentro del Protocolo Marco disciplinario de actuaciones en casos de maltrato infantil en Baleares, el cual contempla diferentes fases (detección y notificación , evaluación, tratamiento y seguimiento) y cuenta con la implicación de diferentes entidades y administraciones públicas
Los objetivos son explorar los factores que intervienen en el origen, desarrollo y configuración del problema por el que llegan los casos a la uvas; identificar cuáles son los factores de riesgo y de protección del menor y del entorno familiar, escolar y social para tomar las medidas de protección oportunas en aquellos casos que se considere necesario y realizar la derivación correspondiente; conocer el desarrollo evolutivo del menor (crecimiento físico, cambios a nivel psicológico y emocional y adaptación social); evaluar la credibilidad del testimonio del menor en relación a los abusos sexuales y realizar el informe pertinente; elaborar las recomendaciones terapéuticas necesarias y realizar las derivaciones oportunas; asistir al juicio y / o ratificación del informe en aquellos casos que se solicite.
Datos de 2016
Del total de 226 casos atendidos, 152 corresponden a niñas y los 74 restantes a niños. Por franjas de edad, la mayoría de casos se concentran entre los 13 y los 18 años, (80 casos), seguidos la franja de 7 a 12 años (78 casos) y la correspondiente a los menores de 6 (68 casos).
En cuanto a la procedencia de los casos, 126 corresponden a la zona de Palma y los otros 100 en el resto de Mallorca. En cuanto al tipo de familia de los menores, 172 son familias protectoras, mientras que 54 menores provienen de un entorno de desprotección.
Respecto la tipología de abuso desde la unidad han atendido 193 casos por posibles abusos sexuales, 18 por agresión sexual, 7 por prostitución y corrupción de menores, 4 por acoso sexual y otros 4 por exhibicionismo y provocación sexual.
En cuanto al grado de relación con el presunto agresor, destaca el hecho de que en 100 casos se trata de un familiar, en 108 de un conocido y en el resto de casos, 18, un desconocido.
Desde la uvas en el momento que se recibe un posible caso, este se evalúa de dos formas posibles, bien mediante una investigación o bien evaluando la credibilidad del testigo con el objetivo de tomar la medida más adecuada para el bienestar del menor, en coordinación con otras administraciones y entidades.
En este sentido, en 2016 los 226 casos atendidos, en 130 de ellos se trataba de evaluar la credibilidad del testigo, lo que significa que se trata de casos donde hay indicios fundamentados de posibles abusos y se cuenta con testigos directos de los menores .
De este modo, de los 130 casos en los que se ha evaluado la credibilidad del testigo, en 5 casos no se ha podido valorar, en 77 casos se ha confirmado y en 41 casos no se ha podido confirmar por diferentes razones como denuncias falsas, casos donde no está presente el abuso, o casos donde la edad, el perfil de la víctima o las intervenciones inadecuadas no permiten determinar la existencia o no de abusos.
Igualmente, desde la uvas han asistido dentro del 2016 en un total de 25 sesiones de juicio o ratificación de informes con el objetivo de evitar la revictimización del menor, es decir, que el niño o la niña tenga que repetir y revivir, así, la historia.