El precio del billete de avión sigue su particular escalada y, además, llega la temporada baja con la ya habitual reducción de frecuencias en los aeropuertos. ¿Tendremos problemas de conectividad este invierno?. ¿Qué se está haciendo al respecto?. ¿No hay techo para el precio de los billetes?. Repasamos esta situación con el Director General de Ports i Aeroports, Antoni Deudero.Estamos a mediados de octubre y volvemos a encontrarnos de frente con el ya endémico problema de la falta de conectividad en temporada baja en el archipiélago. Con la información que maneja, ¿Ya podemos cuantificar el descenso de vuelos?Se han reducido frecuencias pero ha aumentado el volumen de plazas por avión; es decir, menos trayectos pero aeronaves más grandes. La circunstancia es recurrente porque cada vez la temporada alta es mejor y la baja cae un poquito. Por ello, la diferencia entre temporada alta y baja es cada vez más grande. Nuestros aeropuertos son los más estacionales. El residente lo percibe, pero no hay menos rutas, no hay menos plazas y no hay menos frecuencias. El ciudadano percibe que tiene un servicio de peor calidad porque tiene menos horarios a escoger pero tiene la seguridad de que la aerolínea puede mantener el servicio. En resumen, no hay falta de conectividad.
¿Y al Govern esta planificación le parece suficiente?No exactamente. Uno de los objetivos es mejorar la situación. Por ello hemos creado un comité de rutas por cada aeropuerto. Buscamos fomentar las rutas domésticas tanto para el turista nacional como para el residente. Creo que la situación es razonable con respecto a la necesidad de movimiento del residente, pero no estamos satisfechos.
Hablemos del precio de los billetes. Se percibe una subida general de tarifas. Las más económicas se dice que han subido un 30% en el último año. Esta escalada de precios parece que no tiene fin.Ese dato hay que ponerlo en su justa medida. Según nuestros datos, la subida de precios es del 3,5%. Que la tarifa más barata haya subido un 30% no quiere decir que el billete haya subido un 30%. Con Spanair se volaba a precios por debajo del mercado. Se eliminó por eso. Era inviable. Y todos nos llegamos a acostumbrar a eso. Luego, las low cost venían insufladas de ingentes cantidades de dinero público. Los precios estaban artificialmente sostenidos. Ejemplos: Un Barcelona-Palma está de media a 50 euros, con el descuento, 25. Sigue siendo barato. Un billete a Madrid se paga a 89, con el descuento 45. Yo entiendo que volar a Madrid por 45 euros sigue siendo barato.
Las aerolíneas low cost siguen existiendo y se comportan como tal. Sin embargo, han desaparecido las tarifas low cost. ¿Está de acuerdo?Efectivamente. Esto es lo que denominamos la “competencia ruinosa”. Dumping de precios, introducción de una compañía donde operaba otra, rompe precios, desaparece la primera y el que se queda solo dispara los precios. La gente tiene que ser responsable con lo que hace. Por ejemplo, Vueling y Ryanair. Vueling es un poco más cara pero da más garantías en cuanto a servicio e imagen, por eso la gente prefiere pagar un poco más. Si yo quiero volar por 15 euros tengo que saber que me puedo quedar tirado en Croacia y no tener azafata de tierra que me atienda, y tengo que saber que si otra aerolínea abandona esa ruta porque no puede competir y luego me suben el precio me tengo que fastidiar.
En su plan económico, hace tiempo que air Berlin ha decidido ir recortando sus rutas nacionales. ¿El hub de Air Berlin en Son Sant Joan está en peligro?En Air Berlin nos han comentado que mantienen un especial interés en que Palma siga siendo hub para ellos. El Aeropuerto apuesta fuerte por esto y lo favorece. Lo que pasa es que otras compañías –varias de origen también germánico- han entrado a operar rutas tradicionales de Air Berlin, como con Alicante o Málaga. Entonces, por el hecho de hacer escala, Air Berlin deja de ser competitivo y se retira. La situación no es tan dramática. Mantiene 5 rutas.
De Air Berlin, a Ryanair. Esta low cost cada vez opera más rutas desde Palma. ¿Ha hecho como en otras CCAA?. ¿Ha pedido contraprestaciones al Govern?Sí.
¿Se le han concedido?Ninguna.
¿Qué pidieron?Presentaron un escrito pidiendo dinero por pasajero y otras variables. El Govern tuvo muy clara la decisión desde el principio: no hacer aportaciones económicas. Entre otras cosas, porque a mayor dinero público, menos pasajeros. Todas las estadísticas lo dicen así. Además, la legalidad de estas ayudas es dudosa. Y si a esto añadimos la situación económica del Govern, la decisión de decir que no fue difícil de tomar. Al inicio de la legislatura mantuvo contactos y se le dijo que no.
O sea, les pidió dinero constante y sonante.Pidieron dinero para mantener rutas artificialmente y se dijo que no.
Vistos los Presupuestos Generales del Estado para 2014, se garantiza un año más el descuento del 50% para residentes. ¿Teme que este año se repita el susto de las limitaciones al descuento como el año pasado?No solo no nos vamos a encontrar sustos sino que ya tenemos algunas confirmaciones. Primero, frente a los que auguraban que el descuento desaparecía, resulta que se consolida. Segundo, por primera vez en la historia beneficia a la totalidad de residentes sea cual sea su nacionalidad y no solo a los nacidos aquí. Tercero, la partida para estos gastos ha aumentado.
¿Cómo puede ser que, un año después, aún dos compañías aéreas pidan el certificado de residentes, en papel?Sí. Son Air Berlin y Ryanair. No es obligatorio entrar en el sistema. Pero habrá noticias en breve. Una de ellas, muy díscola en estas cosas, ya ha dicho que no va a sumarse pero me consta que el Ministerio ha tomado nota y va a poner solución en 2014.