Este es un nuevo episodio en las hostilidades que mantienen ambos gobiernos. De hecho, el régimen de Pyongyang ha justificado la acción en su deseo de cercenar cualquier tipo de relación con su vecino del Sur.
La tensión se ha ido recrudeciendo estos días a raíz de las acusaciones al gobierno de Seúl por la distribución de prospectos propagandísticos en su territorio.
La detonación que redujo a cenizas la oficina de enlace fue escuchado a varios kilómetros a la redonda, dada la gran potencia de la carga.
Las dependencias ahora destruidas fueron habilitadas en septiembre de 2018, dentro del plan de acercamiento que acordaron los gobiernos de ambos países. Su función era facilitar los proyectos de cooperación de las dos Coreas. Sin embargo, su actividad se interrumpió abruptamente a principios de este año, a medida que fueron confirmándose las lúgubres noticias sobre la propagación del coronavirus.