La Policía Nacional ha informado de la detención de dos personas, de 43 y 45 años, como presuntos autores de varios delitos contra el patrimonio.
Ambas detenciones tuvieron lugar el pasado martes y se encardinan en la segunda fase de la denominada 'Operación Mecha' contra individuos y organizaciones dedicados a la sustracción de joyas y dinero mediante la técnica del falso revisor del gas.
Según la policía, los delitos cometidos por los detenidos son variados siendo la más común el hurto, aprovechando la confianza y el descuido para sustraer dinero o efectos en el interior del domicilio" aunque también han hecho servir la violencia cuando las víctimas se percataban de lo que estaba sucediendo. Se les acusa también de un delito de estafa ya que en ocasiones, además de las sustracciones, cobraban por el supuesto servicio que no se llevaba a cabo y también de receptación para dar salida a las joyas sustraídas vendiéndolas a terceras personas.
Sin embargo, y según fuentes policiales, tanto por el “modus operandi” como por la condición de las víctimas (todas ellas de avanzada edad) las labores de reconocimiento de los autores han resultado "un imporatnte reto para los investigadores quienes, ante la especial vulnerabilidad de las víctimas aumentaron los esfuerzos para la identificación y detención de los responsables".
Esas investigaciones permitieron determinar la existencia de varios grupos activos así como de personas que actuaban en solitario, lo que aconsejó el abordaje del desenlace de la investigación en varias fases.
En la primera de ellas, coordinados con otros Grupos de Investigación de varias provincias españolas, se procedió a la detención, a finales de noviembre, de un sospechoso de cometer varios hurtos sobre el que se decretó prisión provisional.
En esta segunda fase de la 'Operación Mecha', se investigaron un total de once hechos que se habían producido desde el mes de marzo, en los que se denunciaron varios hurtos y un robo con violencia por el citado modus operandi del falso revisor de gas.
Los autores se personaban en viviendas de personas de avanzada edad haciéndose pasar por revisores de una empresa de gas o electricidad. Tras acceder al interior de la vivienda, los individuos robaban joyas y dinero. De esta forma se hicieron con un total de 83 piezas de oro, valoradas solo una pequeña parte de ellas en mas de quince mil (15.000) euros y cinco mil novecientos setenta (5.970) euros en metálico.
Hasta el momento se ha procedido a la detención de dos personas por la venta de joyas relacionadas con algunos de los hechos investigados, las cuales fueron reconocidas plenamente por dos de las víctimas como de su propiedad.
La operación policial sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones en fechas próximas.