Debía cuidar del anciano con el que residía gracias a que él le abrió las puertas de su casa. Se habían conocido en la calle, ella le contó la delicada situación en que se encontraba y se ofreció a cuidarle a cambio de tener un techo. Pero muy al contrario, pocos días después se marchó de la casa tras robarle varios objetos, joyas y la tarjeta bancaria. Todo ello sucedió a comienzos del verano, cuando la Policía Nacional consiguió también detener a la mujer, que tiene antecedentes penales.
La Policía Nacional, concretamente el Grupo de Delincuencia Económica y Cicerdelincuancia (Delitos Tecnológicos), detuvo a comienzos de verano a una mujer por robar a una persona mayor a la que cuidaba. El octogenario había denunciado que una mujer le había hurtado varios efectos, joyas del domicilio y le había sacado dinero de sus cuentas bancarias.
Según relata la Policía en un comunicado, los hechos se remontan a principios de este verano, cuando el octogenario se encontraba paseando por el centro de la ciudad, momento que la mujer, de nacionalidad española y 52 años de edad, entabló conversación con el anciano, interesándose por la situación en la que este se encontraba.
Durante la conversación, la mujer, al saber que era viudo, vivía solo en su domicilio y que cobraba una pensión con la que se sostenía, le manifestó que también se encontraba sola y que no tenía un lugar donde vivir, por ello se ofreció para cuidar al anciano y hacerle compañía a cambio de poder convivir con él en su domicilio. El hombre aceptó y la mujer se instaló inmediatamente en la vivienda.
En los días que la mujer estuvo conviviendo con el anciano, ésta le manifestó que se le había estropeado su terminal móvil, solicitándole y convenciendo al hombre a que le regalarse un teléfono móvil, accediendo este a ello. Pero a los pocos días, la mujer se marchó de la vivienda llevándose todas sus pertenencias sin dar ningún tipo de explicación al anciano y sin volver a contactar con él.
Transcurrida una semana, el hijo del anciano observó en las cuentas de su progenitor, una serie de operaciones y extracciones bancarias continuadas y de grandes cantidades en un corto periodo de tiempo, siendo las mismas inusuales en el comportamiento económico de su padre.
El anciano negó haber realizado tales movimientos bancarios y se dio cuenta de que su tarjeta bancaria no se encontraba en el interior de su cartera. Se percató además de que le habían sustraído diversas joyas del interior de la vivienda, ascendiendo el total del perjuicio causado al denunciante la cuantía de casi 3.500 euros entre extracciones en cajeros y joyas sustraídas.
Tras poner la denuncia, el Grupo de Policía Judicial comenzó la investigación, identificó y detuvo a la mujer, que tiene antecedentes policiales anteriores a los hechos