La Guardia Civil ha detenido a seis personas por un supuesto delito ecológico en el vertedero ilegal de Son Güells, ubicado en Palma. Según las primeras indagaciones, los arrestados forman parte de un grupo que cobraba por gestionar los residuos, infringiendo la normativa vigente, y depositarlos sin ningún tipo de control. La investigación se ha llevado a cabo por parte del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) y no se descarta que se produzcan nuevas detenciones.
Según ha explicado la Guardia Civil, a finales del pasado año, el Ayuntamiento de Palma solicitó la colaboración del Seprona con el fin de averiguar la identidad de los responsables del vertido de todo tipo de residuos situado en una finca próxima al Estadi Balear.
A raíz de esta petición, los agentes abrieron la operación 'Stercus', en la que, tras varios meses de investigación, se observó cómo los ahora detenidos cobraban por gestionar los residuos de manera ilegal y sin ningún tipo de autorización ni control.
Igualmente, se comprobó que empresas y particulares han utilizado este punto para deshacerse de todo tipo de residuos por un precio menor al que lo harían en un punto autorizado. Además, parte de los residuos han acabado en una empresa de reciclaje de manera fraudulenta.
RIESGO PARA LA SALUD Y EL ENTORNO
Entre las gestiones llevadas a cabo por agentes del Seprona se encuentra la solicitud de un informe preliminar a la Conselleria de Medi Ambient i Territori sobre la posible contaminación que pudieran ocasionar los vertidos que había en la finca. En el informe, Medi Ambient concluyó que los residuos podían suponer un riesgo para la salud de las personas y el entorno natural.
En el transcurso de esta jornada de viernes, el operativo policial ha procedido a registrar las instalaciones, examinado los residuos y tomando muestras del terreno. Los guardias civiles han comprobado la gran cantidad de residuos almacenados, muchos de ellos catalogados como peligrosos para el medio ambiente. Entre estos había vehículos abandonados sin descontaminar, gran cantidad de neveras y aparatos eléctricos, maderas tratadas y vidrieras de todo tipo.
Con la colaboración del Instituto Geológico y Minero, se ha iniciado un estudio sobre la posible contaminación de aguas subterráneas. Además, por parte del Servei de Residus i Sols Contaminats, se tomaron muestras del terreno y, junto al Seprona, se han inspeccionado centros gestores de residuos y empresas productoras de residuos. Igualmente, se ha contado con la colaboración de un técnico de la empresa municipal Emaya.
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