A la llegada de la Policía Nacional, los agentes iniciaron su actuación prestando auxilio a varios vecinos del edificio que estaban teniendo dificultades para salir de sus casas a causa de la gran cantidad de humo que se había concentrado en el inmueble. Poco después, tras la intervención de los Bomberos de Palma y la Policía Local, todos los residentes pudieron abandonar el edificio. De hecho, los efectivos de Bomberos lograron extinguir con rapidez las llamas antes de que produjeran más daños materiales.
No obstante, el personal sanitario tuvo que prestar asistencia médica a ocho personas, cuatro de las cuales fueron trasladadas a un centro hospitalario. Las afecciones que presentaban fueron diagnosticadas, inicialmente, como leves.
LE AMENAZÓ CON QUEMARLE LA CASA TRAS UNA DISCUSIÓN
Una vez controlada la situación, y al apreciar indicios claros de que se trataba de un fuego intencionado, la Policía Nacional comenzó sus pesquisas. En el transcurso de las mismas, un vecino se acercó a los agentes para informarles de que el piso en el que había originado el fuego era de su propiedad. Además, les dio cuenta de que esa misma tarde había mantenido una acalorada discusión con un joven, quien, según el testigo, le había amenazado con "quemar su casa".
Tras diversas gestiones, los efectivos policiales averiguaron que el presunto responsable del siniestro residía en un edificio cercano. Tras personarse los agentes en el piso indicado, el joven emprendió la huida, pero finalmente pudo ser apresado, siendo detenido por un delito de tentativa de homicidio y de incendio provocado con peligro para las personas.