En el cómputo interanual, Palma ha venido presentado, todos los meses desde que en marzo de 2020 se declaró el estado de alarma por la pandemia del coronavirus, los peores registros del país. Este mes de enero no ha sido una excepción. En el primer mes del año actual, la capital de las islas ha perdido nada menos que el 53 por ciento de los peatones que transitaban por sus calles en el enero anterior, es decir, antes de la propagación generalizada del virus de la Covid.
En términos relativos, estas cifras, recogidas en un estudio elaborado por la firma TC Group Solutions, empresa líder en el sector del diseño e implementación de herramientas de transformación digital, implican que, en el caso de Palma, en el corto intervalo de un año, han dejado de pasearse o desplazarse por las calles de la ciudad uno de cada dos viandantes de los que lo hacía en enero de 2020.
Ninguna otra de las grandes concentraciones urbanas en España presenta unos números tan negativos, si bien la tendencia a la baja en la cifra de peatones se hace patente en la práctica totalidad de ciudades españolas y europeas de una cierta magnitud demográfica.
Así ocurre en Sevilla y Valencia, que se sitúan inmediatamente por detrás de Palma en pérdida del flujo de peatones dentro del recuento interanual del mes de enero. La capital andaluza presenta un descenso de viandantes del 40 por ciento, y la localidad levantina, del 37 por ciento.
LA RAMBLA Y LA GRAN VÍA SE QUEDAN TAMBIÉN SIN PEATONES
En Barcelona, la dinámica es parecida. En este periodo de un año, la Ciudad Condal ha echado en falta a uno de cada tres peatones, con una media del 31 por ciento que, sin embargo, presenta estadísticas diferentes en función de la calle que se analice. Así, la zona que rodea al eje comercial de Sants no solo no ha visto descender el número de peatones sino que ha sumado un ocho por ciento. Por el contrario, la caída de viandantes ha sido demoledora en áreas barcelonesas tan céntricas y populares como el Passeig de Gràcia y La Rambla.
En cuanto al otro gran punto urbano de España, Madrid, el tráfico peatonal ha abierto 2021 con un desplome del 34 por ciento en relación al mismo periodo del año anterior. En algunas áreas de la capital del Estado, el descenso supera incluso el 75 por ciento, y en una zona tan habitualmente transitada como la calle Preciados, a medio camino entre la Puerta del Sol y la Gran Vía, la caída se acerca al 50 por ciento.
De todas las ciudades españolas, según los datos contenidos en este estudio, la que ha salido mejor parada es Málaga, que, a pesar de haber tenido que renunciar a un flujo peatonal del 16 por ciento en este último año, registra en enero el descenso menos acusado de todo el país.
ESCASA REPERCUSIÓN DE LAS REBAJAS
Estos datos parecen dejar claro dos circunstancias igualmente asociadas a la pandemia: por una parte, la completa demolición de la temporada turística de invierno a raíz de las duras y exigentes restricciones sobre la movilidad; y, por otra, la escasa repercusión de la campaña de rebajas que se inicia poco antes de Navidad y que se prolonga habitualmente durante las primeras semanas del nuevo año.
Tal como han venido lamentando los representantes del pequeño y mediano comercio de Mallorca, las rebajas apenas han animado las ventas en tiendas y negocios y han pasado absolutamente desapercibidas pese al esfuerzo del sector por dotarlas de la máxima promoción posible.
Las cifras del balance interanual sobre flujo peatonal en las principales ciudades españolas correspondiente a enero repite la dinámica que ya se hizo claramente patente en los meses anteriores tras la irrupción del coronavirus. En los meses de verano, el periodo neurálgico por excelencia de la temporada turística, la falta de visitantes conllevó como efecto más directo una reducción descomunal de los peatones en las calles más céntricas y comerciales.
Esta dinámica fue generalizada en las principales ciudades españolas durante los dos meses claves de la etapa estival (julio y agosto), pero adquirió magnitudes aún más considerables en Barcelona, Palma y Madrid.
DESCENSO DEL 40 POR CIENTO EN VERANO
De esta manera, según el índice de tráfico peatonal medido por la empresa TC Group Solutions y correspondiente al intervalo de tiempo entre el 27 de julio y el 30 de agosto comparado con el mismo periodo del año anterior, el descenso de peatones en la capital balear alcanzó el 40 por ciento, solo superado por el 44 por ciento de Barcelona. En Madrid, el desplome de viandantes llegó al 36 por ciento, y en Valencia y Bilbao, al 32 por ciento.
En el resto de Europa, la tendencia de la pérdida de tráfico peatonal también alcanza proporciones considerables. Ciudades tan emblemáticas como París y Roma han perdido, en la actualización inteanual de enero, un 37 y un 36 por ciento de flujo, respectivamente. Peor han ido las cosas en Bolonia, con un descenso del 48 por ciento, y en Nantes, con un 50 por ciento. En otra de las grandes urbes europeas, Milán, la reducción del transito peatonal es del 37 por ciento, y Niza, uno de los puntos capitales de la Costa Azul francesa, del 40 por ciento.
El Traffic Index, o Indicador de Tráfico Peatonal Comercial (ITPC) mide la variación porcentual interanual de la media diaria de tráfico peatonal en las calles de una determinada ciudad, a lo largo de un mes, en relación al mismo periodo del año precedente.
Según la información proporcionada por TC Group Solutions, el indicador se basa en los datos obtenidos por los más de 10.000 sensores TC Street que la firma mantiene instalados en más de 600 ciudades pertenecientes a 40 países distintos.