Por estos hechos la Fiscalía pide penas que suman más de 30 años de prisión por delitos contra la salud pública y pertenencia a grupo criminal.
Los acusados -cinco varones españoles y una mujer inglesa- fueron detenidos en una operación policial llevada a cabo en marzo de 2016. El Ministerio Fiscal sostiene que se dedicaban "de manera coordinada, estructurada y estable" a la elaboración y venta a terceros de medicamentos y sustancias anabolizantes de comercialización no controlada o no autorizada en España, así como a la elaboración y venta de drogas, concretamente MDMA y anfetamina.
La venta se canalizaba a través del gimnasio propiedad de dos de los acusados en Magaluf y de otro establecimiento dedicado a entrenamiento personal y venta de preparados para la mejora de las capacidades físicas.
Por otro lado, uno de los acusados, que trabajaba en una imprenta, se dedicaba a diseñar las etiquetas de las sustancias anabolizantes imitando los logos e imágenes de los medicamentos originales, según el fiscal.