La Organización Mundial de la Salud ha notificado este viernes 1 de enero que la estadística de muertes por Covid en el mundo en el transcurso de las últimas 24 horas ha alcanzado la cifra de 13.997 fallecimientos, la mayor cifra en un año de pandemia. Con estos datos en la mano, el total de decesos desde el comienzo de la crisis sanitaria asciende ya, en el conjunto del planeta, a 1,8 millones.
Al inicio del nuevo año 2021, los casos de Covid 19 rozan los 82 millones de diagnósticos, y 693.000 de estos positivos se han registrado en el último día de 2020. Esta cifra implica un ascenso con respecto a jornadas anteriores, si bien no iguala la cifra récord del pasado 20 de diciembre, cuando se detectaron 841.000 contagios en el transcurso de apenas 24 horas.
El continente americano, que notificó 6.300 muertes el 31 de diciembre de 2020, suma 858.000 decesos, mientras que Europa registró 5.900 fallecimientos y suma ya 582.000 decesos desde el inicio de la pandemia. Estados Unidos continúa siendo el país con un mayor número de defunciones (335.000), seguido de Brasil (193.000), India (148.000) y México (124.000). Les siguen cuatro países europeos: Italia (74.000 muertes), Reino Unido (73.000), Francia (64.000) y Rusia (57.000).
Los pacientes recuperados en el planeta ascienden a 59 millones, mientras que de los 22 millones de casos activos un 0,5 por ciento (106.000 personas) se encuentran en estado grave o crítico.
ESCASEZ DE DOSIS DE LA VACUNA EN EUROPA
Y mientras la OMS comunicaba estos datos, la empresa alemana BioNTech, que desarrolló la primera vacuna contra el coronavirus junto con el consorcio estadounidense Pfizer, daba cuenta de que aumentará la producción para cubrir las necesidades de los países de la Unión Europea, en los que se ha apreciado cierta escasez para lograr inmunizar a toda la población.
En una entrevista concedida a la revista 'Der Spiegel', el CEO de BioNTech atribuyó la insuficiencia, al menos en parte, a la política de compras de la UE, que se ha caracterizado por un proceso más lento que en otras partes del mundo. El directivo reconoce que la operativa en Europa "no ha sido tan rápida y directa como en otros territorios, y eso se debe también a que la UE no autorizó los pedidos directamente, sino que los países miembros también tenían voz. En una negociación en la que se requiere un anuncio claro, eso es algo que puede costar tiempo".
El CEO de BioNTech añade en la entrevista al periódico alemán que se partía del supuesto de que "vendrían muchas otras empresas con vacunas. Al parecer, existía la impresión de que habría suficientes dosis y que las consecuencias no serían graves, lo cual me sorprendió". Esta actitud por parte de la UE ha motivado, en su opinión, que haya escasez del producto, porque, siguiendo su argumentación, "faltan otras vacunas autorizadas y nosotros tendremos que llenar el vacío con nuestra vacuna".
La entrevista ha salido a la luz en un momento en Alemania está recibiendo críticas por la lentitud con la que se está desarrollando la campaña de vacunación que empezó el 27 de diciembre.
ÓRDENES DE COMPRA
Por su parte, la
directora médica de BioNTech, Ózlem Türeci, ha indicado que la idea de crear un especie de cesto con vacunas de diversos productores parecía, en principio, "acertada", pero ha reconocido que a partir de un determinado momento
"se vio que muchos no podrían cumplir al tiempo con las órdenes de compra".
El aumento de la producción, según Türeci, no es fácil, ya que "
no en todo el mundo existen fábricas especializadas que puedan producir la vacuna de la noche a la mañana, con la calidad necesaria".
En el caso de Europa,
BioNTech ha encargado ya a cinco fabricantes la producción de la vacuna y está negociando nuevos contratos. En concreto, la compañía ha depositado grandes esperanzas en la
apertura de una nueva fábrica en Marburg (centro de Alemania) con el objetivo de hacer posible que en el primer semestre de 2021 se produzcan 250 millones de dosis.