La asamblea anual de la Federación Empresarial de Transportes ha sido un clamor contra la falta de ayudas a un sector que, según declara a mallorcadiario.com el gerente Salvador Servera, "está ahogado económicamente por la pandemia del coronavirus". Durante la reunión se ha constatado que en esta crisis sanitaria se ha reducido en un 90 por ciento la actividad en el transporte discreccional, un 80 por ciento en las VTC, un 70 por ciento en el sector del taxi y los rent a car y un 50 por cien en el tráfico de mercancias, sin olvidar la reducción en un 40 de la actividad en el transporte regular.
Esta situación ha sido calificada por los transportistas como "insostenible", por lo que han solicitado al Govern balear que no se dilaten las ayudas que se pretende que lleguen a través del Plan de Reconstrucción de Baleares.
Estas aportaciones económicas, según ha adelantado el presidente de la federación del transporte, Rafael Toig, tendrían que ser distribuidas entre los diferentes sectores afectados, aunque insta a que se ponga ya en marcha el fondo específico de dos millones de euros destinado a hacer frente a los gastos derivados del Covid 19.
Además, también han solicitado al conseller de Mobilitat i Habitatge, Marc Pons, que el Govern impulse la adquisición de vehículos sostenibles. Estas ayudas se obtendrían con los recaudado a través del Impuesto del Turismo Sostenible.
AYUDAS PARA TRANSPORTE DISCRECCIONAL, CARGA Y DESCARGA
Otro de los grandes problemas a los que se enfrentan los transportistas hace referencia a las dificultades que se les imponen en cuanto a la carga y descarga de residentes y turistas. Estas dificultades se han convertido en un caballo de batalla y continúa enfrentando a transportistas con numerosos municipios que están cerrando zonas de sus núcleos urbanos para destinarlas al paseo de los peatones.
Para encontrar una solución a esta problemática, los transportistas han demandado al Govern balear que elabore un plan que permita mejorar y adecuar la carga y descarga del transporte discreccional, fundamentalmente en municipios turísticos como Palma, Capdepera, Cala Rajada, Santa Margalida, Muro, Alcúdia, Son Servera, Sant Llorenç y Manacor. Por último, se pide al Ejecutivo balear que elabore un plan que evite los problemas que se generan en la distribución urbana de mercancias, situación que se suma a la reducción en el límite de velocidad por los núcleos urbanos, lo que perjudica su actividad diaria de reparto.
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La puesta en marcha de todas estas medidas, según el sector, deberían entrar en vigor lo antes posible dada la crítica situación ecómica que padecen. El sector recuerda que está integrado por 16 asociaciones y 2.000 empresas que dan trabajo a 15.000 personas, por lo que de seguir esta situación peligrarían cientos de empresas y numerosos puestos de trabajo.