Los agentes, tanto de la
Policía Local de Calvià como de la
Guardia Civil, que participaron en la detención del
parricida de Costa d'en Blanes, coinciden en que
estaba "tranquilo" tras el asesinato. Personal de ambos cuerpos también han coincidido este martes ante la Sala del
Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Baleares en decir que el joven confesó los hechos en un primer momento, versión que contradice la errática declaración expuesta este lunes por el acusado en el primer día del juicio.
B.K., el acusado de
matar a su padrastro e intentar matar a su madre en enero de 2018, se desdijo este lunes de sus declaraciones pasadas y afirmó que solo confesó los hechos en dependencias de la Guardia Civil y durante sus declaraciones en la instrucción del procedimiento pero no en el momento de la detención. También
alegó haber actuado por "miedo", y en
defensa propia ante un ataque de su padrastro y haber herido a su madre "sin querer". Su padrastro recibió 21 puñaladas y su madre 18.
Este martes, sin embargo, un guardia civil ha explicado que el acusado, al ser preguntado durante su detención, dijo:
"He sido yo, los he matado". Otros dos policías locales se han manifestado de manera similar. Este mismo guardia civil ha explicado también que el joven "estaba muy tranquilo". "Me sorprendió la tranquilidad con la que lo dijo", ha indicado ante el jurado. Otro policía local se ha expresado en términos parecidos, momentos después: "Estaba totalmente tranquilo, tenía claro qué había hecho".
El juicio, por el que la Fiscalía le
pide un total de 36 años de cárcel, está previsto que dure tres días. Posteriormente el Jurado se retirará a deliberar hasta emitir su veredicto.