Palma levanta la moratoria de plazas turísticas en edificios BIC y catalogados, tras la aprobación de la propuesta en el pleno de este jueves. La oposición por su parte ha criticado la medida "cuando no quedan plazas".
El pleno del Ayuntamiento de Palma de este jueves ha aprobado que se puedan adquirir e intercambiar plazas turísticas en edificios Bien de Interés Cultural (BIC) o catalogados. Con los votos a favor de PP y Vox se ha aprobado, en el que ha sido primer pleno del año, dejar sin efecto el acuerdo del pleno municipal de julio de 2022 relativo a la aplicación de la Ley 3/2022, de 15 de junio.
Éste, aprobado en la anterior legislatura, prohibía que se implantaran plazas turísticas en edificios BIC o catalogados. Por tanto, ahora, la derogación de esta medida, según calculan, podría afectar a medio centenar de plazas. Cabe recordar que el pasado viernes se aprobó en la Comisión de Urbanismo esta proposición de urgencia del PP y que este jueves se ha trasladado al pleno. Ninguno de los grupos municipales ha cambiado su voto, de modo que se ha aprobado con el sentido de voto de la Comisión.
Desde la oposición han mostrado su rechazo a la posibilidad de adquirir e intercambiar plazas turísticas puesto que "supondrá más turismo cuando la ciudad ya está masificada", según ha apuntado la portavoz de MÉS per Palma, Neus Truyol, añadiendo que en Palma "sobran hoteles y faltan casas". Asimismo, han reprochado al equipo de gobierno que no haya "ningún informe técnico" que lo avale y que "incluso" el Consell de Mallorca no vea este acuerdo como "positivo", han subrayado las regidoras de PSOE Palma, Rosario Sánchez, y de Unidas Podemos, Lucía Muñoz.
Asimismo, Sánchez ha hecho hincapié en que el acuerdo alcanzado en la pasada legislatura estaba "consensuado" con las asociaciones de vecinos y ha lamentado que, de repente y de manera urgente, se deja sin efecto. "Nos preocupa porque tenemos serias dudas sobre la legalidad de esta decisión", ha añadido.
En esta línea, PSOE, Més per Palma y Unidas Podemos han coincidido en que la medida responde a intereses particulares "con nombre y apellido" y no al interés general de los ciudadanos. El regidor de Urbanismo, Óscar Fidalgo, ha respondido a las críticas de la oposición alegando que los "precursores" de los hoteles 'boutique' son los grupos municipales que gobernaban en la anterior legislatura.
Por su parte, el portavoz de Vox en el Consistorio, Fulgencio Coll, ha destacado que es "importante" que haya "equilibro" entre las viviendas y los hoteles. Asimismo, se ha dirigido a la izquierda para remarcar que "si creen que faltan casas", tuvieron "ocho años para hacerlas". La Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma ha intervenido en el pleno, reclamando que el centro de la ciudad no se convierta en "un polígono con escasa vida ciudadana al servicio del turismo".
Igualmente, han cuestionado si se trata de una "ocurrencia empresarial" en lugar de responder a las necesidades de los ciudadanos.