Los positivos por coronavirus de algunos diputados han obligado, finalmente, al Parlament de Baleares a suspender sus actividades durante una semana. La decisión la tomó este viernes la Junta de Portavoces en una sesión extraordinaria convocada de urgencia. Hasta ese momento, la portavoz de Ciudadanos, Patricia Guasp, y su compañero de filas Maxo Benalal ya habían confirmado haber dado positivo en las pruebas que se realizaron después de haber participado en plenos y comisiones.
Está previsto que a lo largo de la próxima semana se reúnan de manera telemática tanto la Mesa como la Junta de Portavoces para acordar si hay que ampliar las medidas de prevención y fijar fechas para las sesiones que quedan al aire, como la comparecencia de la presidenta del Govern, Francina Armengol, que estaba prevista para el próximo martes.
Se trata de frenar una escalada de contagios que podría afectar tanto a los diputados como a los miembros del Govern que participan de las sesiones parlamentarias y al personal de cámara, que también está expuesto a la enfermedad; especialmente si, como en muchos otros ámbitos sociales, se relajan los hábitos de protección. En este sentido, hasta este mismo jueves, pudimos apreciar sesiones multitudinarias como las jornadas parlamentarias que celebró el PSOE en una de las salas de la cámara, con nula distancia de seguridad.
En circunstancias como las actuales, los políticos han de dar ejemplo al resto de la ciudadanía. De poco sirven las mascarillas y la separación de metro y medio en las comparecencias púbicas, si inmediatamente después de haber posado para las fotos se forman grupos y se inician conversaciones, como viene siendo habitual.
Habrán de acostumbrarse los representantes públicos a funcionar como el resto de la sociedad a la que están pidiendo esfuerzos y a la que imponen cada vez más restricciones. El teletrabajo -que llegó para quedarse- también ha de extenderse a la labor de sus señorías. Luce menos en las fotos, pero los discursos y rifirrafes quedan igualmente reflejados en el libro de sesiones y la separación física confiere un innegable plus de seguridad.