La concejal Angélica Pastor ha chocado con la rotunda contestación por parte de los comerciantes de Palma tras la encuesta de satisfacción que dio a conocer el pasado lunes. Pastor presentó un estudio realizado en 460 comercios de la capital según el cual el 81 por ciento de los encuestados afirmaba sentirse satisfecho con el trabajo de la policía local en materias como la seguridad o el control de la venta ilegal. En concreto, sobre este último asunto, la encuesta señalaba que el 54 por ciento de los comerciantes opina que se trata de una actividad que les afecta "poco o nada".
La reacción en bloque de los comerciantes -a través de PIMEM, Afedeco y Pimeco- ha sido de una gran contundencia contra la concejal de Seguridad Ciudadana. Desde desmentir rotundamente los datos extraídos del estudio municipal hasta reclamar que el Ayuntamiento de Palma presente una "disculpa pública" por el contenido de la encuesta.
Los comerciantes se han visto sorprendidos por los resultados de este estudio, presentado a dos meses de las elecciones. Algunos tildan de "insulto" y de "vergüenza" la actitud de unos responsables municipales a los que les han estado reclamando atención durante toda la legislatura. Temen, además, que la operación policial para la próxima temporada alta se articule a partir de los resultados de esta encuesta, dejando sin efectivos muchos de los aspectos que deberían ser atendidos por la Policía Local. Por ello, anuncian una encuesta "real" con la que quieren desmentir a Pastor.
Hacer creer a los ciudadanos que no existen problemas graves de seguridad que afectan al comercio o que el top manta no representa una amenaza real para quienes están legalmente establecidos es una profunda alteración de la realidad. Por mucho que lo diga una encuesta de satisfacción o una estadística del número de llamadas al 092.
Cort debería mostrarse menos autocomplaciente en un asunto que ha levantado ampollas durante toda la legislatura y prestarse a escuchar más a los comerciantes que cumplen con las normativas exigidas por las administraciones. Ellos crean puestos de trabajo, pagan impuestos y contribuyen a la dinamización económica de la ciudad. Utilizar encuestas para justificar la falta de acción contra la competencia desleal es un error que ha puesto en pie de guerra a todo el sector de forma unánime.