Los incendios en la Amazonía brasileña este verano no fueron 'normales' y los grandes aumentos en la deforestación pueden explicar por qué. Un equipo internacional de científicos que escribe en la revista Global Change Biology dice que el número de incendios activos en agosto fue en realidad tres veces mayor que en 2018 y el número más alto desde 2010.
Los científicos han explicado que existen evidencias sólidas que vinculan directamente el aumentos de incendios vividos este año en el Amazonas con la deforestación ya que la de este mes de julio fue casi cuatro veces el promedio del mismo período en los tres años anteriores.
Se apuna que la vegetación cortada se deja secar antes de ser quemada.