El propio alcalde, Éric Jareño, ha pedido abrir un procedimiento de este tipo debido a la reiteración de conductas delictivas y los constantes conflictos vecinales que provoca la banda desde hace meses. "Son individuos perfectamente identificados, delincuentes reincidentes y okupas, carteristas y protagonistas de robos que tienen completamente cohibidos a los vecinos mediante amenazas, algunas de muerte".
De hecho, los problemas los protagonizan con residentes y también entre ellos. Fuentes oficiales indican que uno de los integrantes de la banda ha sido detenido este martes por malos tratos a su pareja, también del grupo, aunque ella alega "que él tiene derecho a pegarme".
Ante esta situación, Jareño insta a los vecinos afectados "a denunciar para que todo el peso de la ley pueda actuar en consecuencia". Por su parte, el delegado del Gobierno, Ramon Morey, insta al Ayuntamiento a personarse en las causas penales contra este grupo para dictar órdenes de alejamiento como medida preventiva, siguiendo el ejemplo de Calvià.
Al acto han asistido el alcalde de Llucmajor, Éric Jareño; el delegado del Gobierno en Baleares, Ramon Morey; el Teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio J. Orantos; el Inspector Jefe de la Policía Local, Sergi Torrandell, el director del ISPIB en representación de la Conselleria d'Administracions Públicas, Vicenç Martorell, entre otros cargos de Guardia Civil y Policía Local.