Los hechos tuvieron lugar el pasado jueves, 2 de enero, cuando un vecino de la barriada de Es Rafal cazó in fraganti a un joven fracturando el cristal de la puerta de un coche para robar en su interior. Tras ver lo sucedido, el vecino siguió al presunto ladrón mientras llamaba a la Policía.
Una patrulla de la Policía Nacional acudió a la escena y empezó a recabar la información necesaria, además de localizar el coche que había sido violentado. Los agentes, siguiendo las declaraciones del testigo, accedieron al portal de un edificio, donde finalmente encontraron al presunto ladrón, en la azotea del mismo.
El presunto ladrón intentó escapar, saltando a otra azotea de un edificio contiguo, donde se escondió hasta que los agentes lo encontraron y lo detuvieron. En la azotea, los policías intervinieron un teléfono móvil, gafas de sol, así como diferentes herramientas. Además, comprobaron que el joven había quebrantado una orden de alejamiento que le prohibía acudir a una calle próxima al lugar donde fue detenido.
El Grupo de Policía Judicial de la Comisaría Centro se hizo cargo de la investigación, logrando entregar al propietario del coche los efectos que fueron robados. Los agentes del citado grupo estaban llevando a cabo una investigación por numerosos robos con fuerza donde coincidían el modus operandi, la franja temporal y la zona de actuación, comprobando al menos 15 robos en interior de vehículos, lo que había generado alarma en el vecindario.
Los agentes comprobaron que el presunto autor había sido detenido en el mes de diciembre hasta en cuatro ocasiones por robos con fuerza y que le constaban más de una veintena de detenciones en total. El detenido pasó a disposición judicial, donde se decretó prisión provisional para el mismo.