Según el Ayuntamiento, "lejos de lo que se afirma", la coloración se debe a la existencia de una microalga "que surge cuando la temperatura del agua se eleva de forma importante y por la escasa renovación de las aguas por las condiciones climatológicas actuales".
Igualmente, el municipio ha asegurado que la depuradora de Bendinat no sufre "ningún colapso". "De hecho, hace más de un mes que no vierte agua al mar sino que todo el caudal de agua residual se regenera en el sistema terciario de esta estación y se utiliza en el riego de jardines", han explicado desde el consistorio. También se ha comprobado que no ha habido "ningún vertido puntual".
Por todo ello, Calvià ha lamentado "que se lancen algunas informaciones, a través de las redes sociales, sin contrastar la realidad, ya que son afirmaciones graves para un municipio turístico como Calvià por la alarma que pueden provocar".
Terraferida había compartido en sus redes sociales una fotografía de la playa facilitada por un internauta. "Cuando unas islas llegan a acoger de golpe 2,1 millones de personas y sólo tienen capacidad de depuración para 1,4 sucede esto, que el sistema colapsa, no filtra bien y todos recibimos", denunciaba la organización.