El Govern lo tiene claro: la normativa que regule el alquiler vacacional debe tener en cuenta la diferencia entre las áreas urbanas y el resto del territorio de las islas. De ahí que el conseller de Turisme haya apuntado este miércoles desde Fitur, en Madrid, a unas reglas del juego restrictivas al estilo Ada Colau para Palma y Vila.
"Entiendo que la última palabra la tienen los Ajuntaments, que son los que conocen la realidad urbaística, social y turística de estas zonas", ha contestado Barceló a preguntas de mallorcadiario.com. No obstante, ha dejado entrever la postura del Ejecutivo: control máximo en Palma y Vila. "Ya hay un refuerzo presupuestario para Ordenació e Inspecció de Turisme, de cara a mejorar el control de esta oferta", ha dicho Barceló.
Para otras zonas, en cambio, la postura se suaviza: "El alquiler vacacional supone la llegada de turistas que dinamizan pueblos y sus economías".