Se trata de la primera vez que este estudio incluye indicadores sobre la estrategia europea en Economía Circular, dedicada a la reutilización del agua y materia orgánica, energía y cambio climático. Así, el texto detalla que el 72 por ciento de los operadores de los servicios de agua urbana en España cuenta con dispositivos de aprovechamiento energético a través de energías renovables y verdes y que además el 40 por ciento de ese aprovechamiento se destina a autoconsumo.
DÉFICIT DE INVERSIÓN Y ENVEJECIMIENTO DE LAS INFRAESTRUCTURAS
El informe también alerta sobre cómo la inversión prevista es "insuficiente" y que las infraestructuras del agua "están envejeciendo", lo que genera el riesgo de perder los niveles actuales de calidad de los servicios de abastecimiento y saneamiento. En concreto, un 50,4 por ciento de lo facturado a los consumidores por el agua urbana corresponde a abastecimiento del agua y un 41,2 por ciento a saneamiento.
A partir de estos datos, AEAS destaca la necesidad de una renovación de la infraestructuras y de la construcción de otras nuevas, sobre todo en materia de saneamiento. "Es necesario que la ciudadanía y las autoridades sean conscientes del déficit de inversión que diagnostica y arrastra el sector, especialmente en las necesidades de renovación", asegura su informe.
El estudio también llama la atención sobre un "evidente" envejecimiento de las instalaciones porque que el 39 por ciento tiene más de 30 años y el 19 por ciento tiene entre 20 y 30 años. Esto significa que el porcentaje de renovación es de un 0,6 por ciento.
ESPAÑA TIENE UNA DE LAS FACTURAS MÁS BAJAS DE EUROPA
Además, España tiene una de las facturas del agua para uso doméstico más bajas de Europa, dado que en 2018 el precio medio del agua se situó en 1,84 euros/m2 y la factura familiar supuso un 0,89 por ciento del presupuesto familiar.
Sin embargo, estos precios están "muy lejos" de cubrir el coste de los servicios, en contra de las exigencias marcadas por la Directiva Marco del Agua. Por eso, el estudio asegura que la tarifa actual solo cubre los gastos operativos del servicio y que los costes de los servicios de agua deberían incluir en su tarifa la amortización y mejora de las infraestructuras.
"Las tarifas del agua no cubren los costes y deberían adaptarse responsablemente para avanzar en la recuperación de costes y evitar el deterioro en la calidad del servicio garantizando así su sostenibilidad", alerta el estudio.
Por eso, el sector del agua considera "necesario" establecer una estructura tarifaria "clara y transparente" para el usuario, de modo que el precio del agua refleje "su valor real" y "asegure" la gestión "sostenible" a largo plazo y las "necesarias" inversiones para actualizar el patrimonio hídrico y mejorar las infraestructuras que permitan el "óptimo" servicio ciudadano.