Así, entre enero y octubre de 2020 han llegado a Son Reus 657 canes por renuncias, abandonos o vagabundos y de que en este mismo periodo, en 2019 entraron 976 canes y 1.262 en 2018.
Las reducciones de entradas más importantes fueron a partir del mes de marzo y abril (coincidiendo con el confinamiento), aunque esta tendencia ha continuado y el mes de octubre ha sido uno de los que han experimentado una de las bajadas de entradas más importantes: han entrado 57 canes, frente a los 110 de octubre de 2019 o los 164 de 2018.
La reducción más importante se da en los abandonos, este mes de octubre solo se han producido 12, frente a los 42 de 2019 o los 62 de 2018.
Se reducen las renuncias, que pasan de 33 el 2019 a 24 este año. Las entradas de canes vagabundos pasan de 35 a 21, en muchos casos se trata de canes perdidos posteriormente recuperados por los propietarios.

MÁS SALIDAS DE PERROS QUE ENTRADAS
En cuanto a las salidas, destacar que en octubre han salido más canes de los que han entrado: ha habido 49 adopciones y 24 canes recuperados por sus propietarios, cuando las entradas han sido de 57.
El uso del microchip ha sido fundamental para las recuperaciones por parte de los propietarios.
EL CENTRO, AL 40 POR CIENTO DE SU CAPACIDAD
A día
31 de octubre había
44 canes en Son Reus; la capacidad es de 108 si están alojados en espacios individuales, por lo tanto
el centro está al 40 por ciento de capacidad.De estos 44, el 66 por ciento,
29 canes son los denominados PPP, "de difícil adopción por sus características y por requerir una licencia específica para su tenencia".
El consistorio ha destacado que el resto de los canes
salen fácilmente en adopción, incluso hay casos de lista de espera de personas interesadas.