
Con la inclusión de los denominados "impuestos nuevos" (sobre los envases de bebidas, los grandes comercios y el alquiler de vehículos) en el Plan Económico-Financiero (PEF) que la Conselleria de Hacienda y Presupuestos ha mandado a Madrid,
resucita el temor entre los comerciantes, restauradores y hoteleros.
En declaraciones a
mallorcadiario.com, la Presidenta de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca,
Inmaculada de Benito, afirma que "no daremos nuestro brazo a torcer en cualquier aspecto que signifique más presión fiscal para los hoteleros. Hay que buscar otras estrategias para solventar este asunto".
Benito afirma que "eran y son conscientes de que es un asunto guardado en el cajón de la mesa pero que se pondrá de nuevo sobre ella" y precisamente por ello, advierte que "próximamente" enviarán un informe a la Conselleria "que recoge la relación fiscal de nuestros establecimientos y verán que es inviable, que no podemos soportar más impuestos. De este tipo o de cualquier otro".
En la misma línea se pronuncia
Pilar Carbonell, presidenta de la Asociación de Restauración Mallorca. "Es cierto que su aprobación se aplazó hasta que acabe la temporada turística pero nosotros dábamos este asunto por superado. Espero que la temporada turística sea determinante para acabar de una vez por todas con este discurso" sostiene y avisa: "En su momento ya dijimos de que no pasaríamos por ahí y la postura será la misma".
El trámite parlamentario para aplicar estos impuestos
está paralizado hasta que se solvente la incógnita de cómo se ha comportado el verano turístico, es decir, si se recauda lo necesario hasta -este año, previsiblemente- octubre. El primer escollo que se salvó y que esperanzó a todo este colectivo fue el anuncio del límite de déficit en un 1,47 por ciento.