Anna Kaydalova, la mujer rusa de 36 años que el uno de marzo de 2011 acabó con la vida de
Ana Andrushcenko en una terraza de la calle Rafaletes, en la barriada de Porto Pí, fue excarcelada de la prisión de Palma tras cumplir una condena de algo más de dos años.
A pesar de que Kaydalova en el transcurso de una discusión asestó una puñalada a su compatriota con un cuchillo de 15 centímetros de hoja, fue condenada a tan solo 3 años y medio por homicidio imprudente tras alcanzar un pacto de conformidad con la Fiscalía. Una vez ha accedido al tercer grado penitenciario la homicida ha debido abandonar el territorio nacional por un mínimo de cinco años.
La Fiscalía consideró que Anna Kaydalova no había tenido intención de matar a Ana Andrushcenko a pesar de haberle seccionado la arteria femoral.