Radiografía de la prostitución en Baleares. A petición del IbDona, la UIB ha realizado un estudio sobre el sistema de la prostitución en las islas en el que, por una parte, se realiza un análisis teórico del sector y por otra, se exponen los resultados de un extenso trabajo de campo, desde entrevistas a prostitutas hasta encuestas a hombres prostituidores pasando por anuncios de estos servicios.
Según la memoria de más de 270 páginas, en Baleares hay alrededor de 90.000 hombres que pagan por prostitución y 2.350 mujeres que se dedican a ello. Además, la actividad está íntimamente ligada a la explotación sexual ya que se concluye que entre el 30 y el 50 por ciento de las mujeres prostituidas son víctimas de trata.
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Prostitución y trata
Leer másACTIVIDAD VIOLENTA E INSEGURA: EL 51,9 POR CIENTO DE LAS PROSTITUTAS SE HAN SENTIDO AMENAZADAS O EN PELIGRO
El primer capítulo del estudio está dedicado al marco jurídico, conceptual y operativo de la trata de personas y la prostitución, y en él se concluye que los instrumentos legales no se utilizan para proteger a las mujeres y perseguir a los proxenetas.
De hecho, resalta que en los últimos cinco años tan solo se han emitido diez sentencias correspondientes a casos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual y delitos sexuales que afectan a menores en situación de explotación.
En cuanto a las 'Situaciones de necesidad social de las personas en situación de prostitución' -capítulo basado en una encuesta con 239 prostitutas, un análisis de 515 anuncios presentes en las plataformas de distribución en Internet y un análisis de 65 webs de prostitución controladas por organizaciones de varios tipos- se concluye que la actividad está vinculada a situaciones de pobreza o de necesidad social. "La experiencia de la prostitución, además, se caracteriza como violenta y muy insegura para las mujeres que la ejercen", indica el texto.
Las entrevistas se han realizado a 225 mujeres, 7 hombres y 7 personas transexuales, de Mallorca (186), Menorca (15) y Eivissa (38). Hasta la llegada de la Covid 19, el 55,2 por ciento ejercían la prostitución en pisos. De estas personas, 211 son extranjeras, hecho que demuestra la relación entre prostitución, inmigración y trata de personas. La media de edad (34 años) es muy elevada, lo que responde a la dificultad para acceder a las mujeres jóvenes explotadas, porque mayoritariamente lo son en modalidades ocultas. La mayoría de ellas (un 62,3 por ciento) tienen hijos, y un 31 por cineto de las entrevistadas tienen estudios de bachillerato.
El 51,9 por ciento se han sentido amenazadas o en peligro, y la mayoría tienen miedo, principalmente, a las infecciones (75,7 por ciento), a la violencia o las agresiones del «cliente» (67,4 por cien), o a que la familia sepa que se prostituyen (51 por ciento). También destaca el hecho de que el 48,7 por ciento de las entrevistadas han sufrido violencia durante el último año.
Además, gracias a las entrevistas personales, se ha constatado que la mayoría toma medicación -sobre todo ansiolíticos y medicamentos para la depresión y para el dolor- y que la mayoría -el 60,6 por ciento- afirma que tiene depresión o cree que puede tener.

ELLOS, LOS PROSTITUIDORES
En referencia a los prostituidores -tanto españoles como extranjeros- se analizan los motivos que les llevan a pagar por sexo, así como el ámbito y la frecuencia con que lo hacen, en base a un cuestionario que han respondido 105 hombres.
Así, el 89,5 de los extranjeros y el 75 por ciento de los españoles, es decir, el 82,9 por ciento del total, consumían pornografía de manera habitual y el 18,8 por ciento de los españoles y el 5,3 por ciento de los extranjeros, es decir, el 11,4 por ciento del total, consumían pornografía de vez en cuando.
"Si bien la pornografía es un elemento fundamental en la construcción del deseo masculino, no es el único que potencia el deseo basado en la desigualdad de poder", señala el texto. "Están las socializaciones de género, la masculinidad y el hecho de vivir en una sociedad patriarcal cada vez más pornificada en la que la erotización de la subordinación femenina está completamente normalizada".
De hecho, según las encuestas realizadas a las prostitutas, el 47,3 por ciento de las mujeres afirman que los clientes les piden que consuman pornografía con ellos "muy a menudo" o "a veces", especialmente a las que ejercen en la calle (53,2 por ciento), seguido de las que cierran citas por teléfono y se desplazan (48,5%), las que atienden en pisos (47,7%) y clubes (33,3%).
Subiendo un peldaño más, las peticiones de prácticas agresivas son requeridas a un 45,2 por ciento de las mujeres, predominando entre aquellas que se prostituyen en clubes (51,9%).
LAS PRÁCTICAS A LAS QUE ESTÁN SOMETIDAS
En las entrevistas realizadas a las prostitutas se incluyó una pregunta sobre las muy distintas prácticas que los hombres solicitan, desde la felación hasta el sexo grupal o el 'face fucking'. La inmensa mayoría de clientes, además, exigen no utilizar preservativo.
Así, el 82 por ciento de las mujeres afirma que los clientes les piden que les hagan felaciones sin preservativo "muy a menudo" o "a veces" y en el caso del 'face fucking' (garganta profunda), el 59 por ciento de los clientes lo piden. "Esta práctica" -indica el estudio- "se ha expandido a raíz de su normalización en la pornografía. Es como una felación con la diferencia que es el hombre quien realiza los movimientos (...) haciendo que las mujeres tengan arcadas, se atragantan y lloren".
El 74,9 por ciento asegura que les piden penetrarlas vaginalmente sin preservativo "muy a menudo" o "a veces".
En cuanto al sexo anal, el 65,7% sostiene que el prostituidor se lo exige sin preservativo "muy a menudo" o "a veces".
El alcohol y las drogas son otros dos protagonistas habituales de los encuentros. El 64,4% de las mujeres dicen que ellos les piden que beban "muy a menudo" o "a veces" y el 58,2% que consuman otras drogas, ambos casos con especial incidencia en la prostitución en pisos.
Por otro lado, el sexo con más de un hombre es también frecuente. El 41,4% de las mujeres afirman que les piden realizar prácticas con dos hombres "muy a menudo" o "a veces", especialmente en pisos.