El conseller de Territorio, Energía y Movilidad, Marc Pons, ha anunciado que el Govern tiene decidido llevar el metro de Palma hasta el Parc Bit y que estudiará abrir una nueva línea hasta el Hospital Universitario Son Espases. Pons hacía estas afirmaciones a raíz del debate que sobre el modelo de movilidad tenía lugar este miércoles en el Parlament, apuntando que el proyecto correrá exclusivamente por cuenta del Govern y que se pretende incluirlo en el plan de transportes que se presentará en junio.
A pesar de su accidentado arranque en 2007, el metro de Palma se ha convertido en un buen medio de transporte, rápido, efectivo y que libera de circulación privada parte de las saturadas vías de acceso a la capital. Según la temporada, entre 20.000 y 40.000 personas lo utilizan cada mes y sólo el año pasado aumentó casi un 17 por ciento el número total de pasajeros.
La necesidad de ampliar la red se planteó prácticamente desde el inicio del servicio. Que la línea de la UIB no llegase hasta el Parc Bit o que no se plantease una parada en Son Espases sólo se entendía desde el punto de vista de la contención presupuestaria en un periodo de profunda crisis económica. Transcurridos once años y superados dos gobiernos de distinto color político que no invirtieron en la red, la situación parece ahora bien distinta.
El anuncio del conseller Pons en el Parlament llega en medio de un profundo debate sobre la falta de insfraestructuras de transporte en la isla y la saturación de las carreteras. Hay que confiar en que la propuesta del conseller se pueda llevar a cabo, a pesar de los plazos tan justos que el propio Marc Pons ha fijado y del calendario, que viene marcado por las elecciones autonómicas a tan sólo un año vista.
La materialización del proyecto no le vendría mal al Govern de cara a enjuagar su credibilidad en materia de movilidad, especialmente cuando la construcción de las carreteras pendientes se ha convertido en una de las debilidades del Pacte, y tampoco le vendría nada mal a los ciudadanos que diariamente sufren las entradas y salidas de la capital balear.