A preguntas de los medios, Truyol no ha dudado en corregir al primer edil y asegurar que “se equivocó” cuando afirmó que los residentes de esta zona de Palma se quejan incluso por el hecho de que haya gente paseando por sus calles.
La amonestación de la regidora ecosoberanista parece apuntar a la existencia de un profundo cisma en el seno del equipo municipal en una cuestión tan sensible, a nivel ciudadano, como es el control y la vigilancia de los comportamientos de excesos en uno de los núcleos residenciales más poblados de Palma, que, a su vez, debe compaginar esta vertiente con su condición de punto de acogida de una creciente oferta de ocio nocturno.
La opinión de Truyol es que la "obligación" de la Administración municipal es "garantizar" que las aspiraciones de descanso y normalidad que anhelan los vecinos "se vean cumplidas". Y, en su opinión, no todos los departamentos de Cort están poniendo toda la carne en el asador por lo que respecta a este objetivo.
De hecho, Neus Truyol no se limitó a afirmar, literalmente, que el alcalde se había "equivocado" a la hora de valorar las demandas planteadas por los vecinos de Santa Catalina, sino que, además, dejó caer que determinadas áreas del organigrama municipal, y muy en concreto la de Seguridad Ciudadana, “deben trabajar” para asegurar los derechos de los residentes de este barrio.
ATAQUE DE TRUYOL CONTRA EL ÁREA DE SEGURIDAD CIUDADANA
Las palabras de Truyol constituyen un ataque, para nada sutil, contra la línea de flotación del departamento que encabeza la teniente de alcalde Joana Maria Adrover (también del PSIB-PSOE), que ejerce, como la máxima responsabilidad política de la Polícía Local de Palma. No en vano, la concejala de Model de Ciutat ha dejado claro que, por parte de su área, “estamos haciendo uso de nuestras competencias” para garantizar que los locales y negocios establecidos en Santa Catalina “cumplen la normativa” en el ámbito urbanístico.
Ahora bien, según ha precisado Truyol, “no forma parte de las funciones de esta área imponer otros tipos de sanciones”, como aquellas que tienen que ver, tal como detalló en calidad de ejemplo, con “el consumo de alcohol en la vía pública o los ruidos”.
Para la edil de Més per Mallorca, las concejalías directamente implicadas en la vigilancia de estas actividades “han de incrementar el levantamiento de actas y expedientes” para controlar mejor las infracciones que entran dentro del ámbito de sus responsabilidades, dado que, en palabras de Truyol, desde Model de Ciutat, la regidoría que encabeza, “ya se está haciendo”.
LA REGIDORA DE MÉS PER MALLORCA ELOGIA EL PLAN GENERAL
Al mismo tiempo, la que fuera, durante la pasada legislatura, presidenta de la empresa municipal Emaya, y que, en las próximas elecciones municipales está destinada a liderar la candidatura de Més per Mallorca a Cort, ha incidido en el hecho de que el nuevo Plan General de Palma, elaborado por su departamento, constituye “un instrumento eficaz” para detener la ampliación de la oferta de ocio nocturno en una zona residencial como Santa Catalina. A este respecto, ha citado la norma que impone una distancia mínima de separación de 100 metros entre estos establecimientos.
Sin embargo, también ha reconocido que los efectos de estas actuaciones destinadas a favorecer la calidad de vida y el bienestar de los vecinos de la zona “no pueden ser percibidos a corto plazo, dado que el barrio acoge a negocios de este sector que cuentan con la preceptiva licencia desde hace tiempo” y a los que, en consecuencia, siguiendo la explicación de la edil, “no se les pueden aplicar” los nuevos requisitos fijados en el PGOU.
En cualquier caso, para Neus Truyol resulta “fundamental” proteger el derecho al descanso de las personas que viven en áreas residenciales como Santa Catalina, condicionando el desarrollo de sectores como el ocio nocturno al cumplimiento de ese primer objetivo.
AGENTES UNIFORMADOS Y DE PAISANO
Entretanto, los vecinos de este barriada palmesana no ocultan su indignación por las manifestaciones del alcalde de Palma reproducidas en el rotativo Diario de Mallorca y reprobadas posteriormente por su regidora de Model de Ciutat, Habitatge i Sostenibilitat.
El tejido asociativo se ha sentido contrariado por las palabras de Hila, en tanto que las interpretan como una acusación directa del alcalde contra la actitud de estos residentes frente a la proliferación de actividades de ocio y la presencia masiva de clientes y turistas.
Poco después, el primer edil salió al paso de sus anteriores manifestaciones y defendió la labor de la Policía Local y del área de Seguridad Ciudadana en Santa Catalina. Hila insistió en que el barrio dispone de una “vigilancia policial efectiva”, destinada a prevenir y controlar prácticas incompatibles con el descanso y la tranquilidad. En cambio, admitió que esta presencia “no siempre resulta visible, ya que no todos los agentes van uniformados sino que algunos visten de paisano”.
99 EXPEDIENTES EN SANTA CATALINA, A LO LARGO DE ESTE AÑO
Más allá de las valoraciones de los responsables políticos, hay que hacerse eco de los datos concretos sobre los resultados de esta labor de vigilancia a la que alude José Hila. Así, este pasado fin de semana, la Policía Local de Palma tramitó 34 actas de denuncia en Santa Catalina, ocho de las cuales estuvieron relacionadas con la ocupación irregular de la vía pública, 11 tuvieron que ver con acciones que deterioraban la convivencia, y otras 10 se redactaron por denuncias de tráfico. Igualmente, se procedió a precintar un equipo de música.
Al día siguiente, el sábado, las unidades policiales cumplimentaron tras 23 actas: dos por aplicación de la ordenanza de regulación de horarios de apertura al público, una por ocupación de la vía pública y una por deterioro de la tranquilidad, además de 19 denuncias de tráfico.
Si se acomete un balance más extenso en el tiempo, y siempre a partir de la información facilitada por el Ayuntamiento de Palma, en Santa Catalina se abrieron, a lo largo de 2021, un total de 752 expedientes. En el actual ejercicio de 2022, siguiendo los datos contabilizados hasta mediados del mes pasado, se han tramitado otros 99, sumándose, en conjunto, 851 expedientes.
Esta actividad sancionadora incluye el levantamiento de actas en locales por parte de la Patrulla Verde y otras actuaciones llevadas a cabo por agentes uniformados, como no disponer o no facilitar la licencia, excederse en el horario autorizado, ocupación de la vía pública sin licencia, deterioro de la tranquilidad del entorno o consumo o tenencia de sustancias estupefacientes.
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