Cataluña se halla inmersa de nuevo en una incierta encrujida política después de que este lunes los dos socios de gobierno hayan ahondado en el distanciamiento que desde hace meses caracteriza sus relaciones. El detonante ha sido la negativa del presidente del Parlament, Roger Torrent, de Esquerra Republicana, a secundar la petición del jefe del Ejecutivo, Quim Torra, de Junts per Catalunya, de no aceptar la retirada de su acta de diputado. Todo ello ha ocurrido en el contexto de una accidentada sesión plenaria que Torrent ha debido interrumpir durante unos minutos después de que los representantes de Ciudadanos coreasen al unísono la expresión 'delincuente' en referencia a Torra.
El pacto entre Junts per Catalunya y Esquerra Republicana, que presta apoyo parlamentario al gobierno de la Generalitat, se halla al borde de la ruptura después de que este lunes el presidente del Parlament, Roger Torrent, adscrito a ERC, no haya atendido la petición de Quim Torra de mantener su acta de diputado.
Todo ello ha ocurrido en el transcurso de una accidentada sesión plenaria convocada con el objetivo de llevar a cabo la aprobación de las partidas presupuestarias y que se ha saldado sin acuerdo para dar el visto bueno a las cuentas de 2020.
El pleno ha tenido lugar horas después de que la Mesa del Parlament avalase el informe del secretario general de la Cámara aceptando la orden de inhabilitación de Torra. Al inicio de la sesión, el presidente de la Generalitat ha solicitado el uso de la palabra para reclamar a Torrent que garantizase sus derechos como diputado para, según ha indicado, “no poner en riesgo la continuidad de las instituciones”. Ya entonces se ha puesto en evidencia el divorcio entre JxC y ERC, cuyos representantes no han aplaudido la intervención de Torra.
Por su parte, el presidente del Parlament ha expresado su desacuerdo con la decisión de la Junta Electoral sobre la inhabilitación de Torra, avalada por la Mesa, pero ha defendido la necesidad de acatar la resolución con el objetivo de que la actividad parlamentaria pueda seguir su curso normal sin correr el riesgo de que los acuerdos que se adopten sean declarados nulos.
La tensión en el hemiciclo se ha avivado aún más cuando la portavoz de Ciudadanos, Lorena Roldán, ha llamado “delincuente” al presidente, sin atenerse a las advertencias de Torrent, quien ha optado por suspender la sesión cuando la totalidad del grupo parlamentario naranja ha coreado esa misma expresión, ‘delincuente’, en alusión a Torra.
Tras la reanudación, el presidente del Ejecutivo catalán ha acusado al Estado de pretender “usurpar” su condición de diputado, y ha reclamado de nuevo a Torrent que defienda el mantenimiento de su acta en tanto que, a su entender, es la consecuencia de “la voluntad de la ciudadanía”.
Tras el enésimo desacuerdo entre Junts per Catalunya y Esquerra Republicana, la posibilidad de que el presidente de la Generalitat convoque elecciones anticipadas parece constituir una opción de cada vez más cercana.