A 111 kilómetros por hora en una calle de Palma donde la velocidad máxima permitida es de 40 km/h.
Esa era la velocidad a la que fue detectado un vehículo a su paso por la calle Guasp de Palma sobre las 23:50 horas del pasado 1 de marzo.
Según ha informado la Policía Local de Palma, la peligrosa infracción fue detectada por un punto de control estático de velocidad y de inmediato se iniciaron los trámites para localizar e identificar al conductor, comunicando los hechos a la autoridad judicial.
La policía ha querido recordar que conducir en vía urbana a una velocidad superior en sesenta kilómetros por hora a la permitida reglamentariamente supone un delito contra la seguridad vial y puede acarrear penas de hasta seis meses de prisión, de hasta doce meses de multa o de hasta noventa días de trabajos en beneficio de la comunidad y, en todo caso, hasta cuatro años de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores.