La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé para este martes, último día del año, en Baleares, cielos con intervalos nubosos.
Las temperaturas se mantendrán estables, se registrarán heladas débiles y dispersas en la Serra de Tramuntana y soplarán vientos flojos en todo el archipiélago.
En cuanto al resto del país, la incidencia de un anticiclón en la mayoría de las regiones promoverá un ambiente estable generalizado, que se prolongará en los primeros compases de 2020 con pocas lluvias, nieblas persistentes y temperaturas que recuperarán los valores propios de la época.
La situación de estabilidad atmosférica para despedir el año se verá sólo alterada por la presencia de una pequeña borrasca poco profunda y acompañada de frentes débiles en el Cantábrico oriental, donde se formará algo de nubosidad y apenas se acumulará un litro por metro cuadrado de lluvia.
La portavoz ha hecho también hincapié en la "importante" pérdida de calor nocturno tras tantos días de anticiclón, de ahí las heladas nocturnas que se impondrán en muchas zonas del interior, incluso con valores inferiores a lo normal para la época del año, mientras que las máximas se mantendrán suaves por la incidencia del sol, salvo en zonas de niebla.
"Se trata de un anticiclón persistente, propio del invierno, que cuando se afianza da lugar a aire frío, pesado y denso, que le cuesta moverse" y, aunque afecta de lleno a la península y Baleares, su área de influencia se extiende hasta Canarias, ha explicado.
Al margen de la pequeña borrasca que entre mañana y el día de Año Nuevo se formará en el Cantábrico, la situación anticiclónica se mantendrá durante la primera mitad de la semana y persistirán las nieblas densas que en los últimos días están dando lugar a avisos, ha subrayado la portavoz.
Las más significativas se registrarán en ambas mesetas y el valle del Ebro, donde serán localmente persistentes, se formarán brumas matinales en el área mediterránea y calimas en Canarias, mientras que las temperaturas descenderán en general y se acercarán a los valores propios de la época.
Así, el día 31 se esperan máximas de 18 grados en Huelva y Murcia, 17 grados en Alicante, Almería, Ávila, Málaga y Sevilla y por encima de 20 grados en las capitales canarias, mientras las mínimas caerán hasta los 4 grados bajo cero en Palencia, Soria, Teruel o Zamora, a los 3 y 2 grados negativos en el resto de provincias de Castilla y León y no llegarán a los 0 grados en Ciudad Real, Cuenca, Granada, Logroño y Lugo.
La tendencia es que el anticiclón se debilite en la segunda mitad de semana y para el jueves o el viernes, "las nieblas podrían ser menos generales y podría haber más movimiento en las capas bajas de la atmósfera, con algo de nubosidad variable y de precipitación, que en principio afectará al oeste de Galicia y noroeste peninsular".
"La incertidumbre aumenta de cara al final de la semana, en que, aunque no vemos un vuelco significativo del tiempo, sí puede haber alguna precipitación débil en muchas zonas, incluidas las regiones del Mediterráneo o del suroeste peninsular", ha señalado la portavoz, quien ha matizado que la tendencia es que el tiempo se mantenga en las próximas semanas "más cálido y seco de lo normal".
Las nieblas todavía serán probables, sobre todo en la meseta norte, pero menos persistentes, y en Canarias, no se esperan cambios del tiempo hasta el domingo, en que el viento del este podría tender a establecerse del norte, lo que conllevaría un descenso de las temperaturas y un aumento de las precipitaciones.