Los participantes en el programa de Endesa han recibido formación sobre energía y han podido adecuar sus contratos para ahorrar en la factura o han contado con asistencia de personal de la empresa energética en su domicilio.
La Central de Alcúdia ha acogido la clausura de esta edición del programa, que ha servido, además, como reconocimiento a los 19 voluntarios que han tomado parte en el proyecto, entre ellos 11 trabajadores de Endesa en Mallorca. Esta actuación está enmarcada en el programa CSV de la Central de Alcúdia donde los empleados de la central han participados como voluntarios.
Las acciones del programa se han desarrollado en diferentes líneas de trabajo. En primer lugar, se han llevado a cabo actividades formativas para los voluntarios, por otro lado, talleres para las familias, acciones de atención telefónica, atención presencial y rehabilitaciones de viviendas.
A través de los talleres y las acciones de atención telefónica y presencial se les ha dado indicaciones a las familias para la comprensión de su factura, se les ha trasladado la información sobre el bono social, por si reúnen los requisitos precisos, y se les han ofrecido recomendaciones prácticas sobre hábitos y medidas de eficiencia energética.
De esta forma, se puede recomendar al usuario que sea cliente de Endesa un cambio de potencia para abaratar costes sin ver perjudicada la calidad del suministro, elegir una tarifa con discriminación horaria o explicarle si reúne las condiciones para acogerse al bono social.
En concreto se ha trabajado con 182 familias de Alcúdia, Inca, Marratxí y Palma, de las cuales:
- 113 personas han acudido a los talleres realizados por los voluntarios de Endesa y Cruz Roja
- 30 personas han recibido atención personalizada por teléfono
- Siete familias han recibido visita domiciliaria y se han podido beneficiarse de la atención directa de los voluntarios
- Cuatro familias han recibido electrodomésticos para el ahorro doméstico
- Un total de 124 familias han recibido los kits de ahorro por parte de los voluntarios
Así, al final de estas acciones formativas, 124 familias han recibido un paquete de productos que pueden instalar en sus hogares para mejorar la eficiencia energética: desde ribetes y aislamientos para cristales a reflectores para radiadores, regletas para evitar que los aparatos permanezcan encendidos en pausa, gastando energía; bombillas de bajo consumo, "perlizadores" para grifos o tiras aislantes bajo puertas.
Esta acción de voluntariado energético es una de las líneas de trabajo de Endesa en la lucha contra la pobreza energética y complementa el acuerdo con Cruz Roja en materia de lucha contra la pobreza energética.
El voluntariado energético es una iniciativa incluida en el plan de CSV (Creating Shared Value o Creación de Valor Compartido) de responsabilidad social corporativa que Endesa impulsa en las comunidades donde desarrolla su actividad. El CSV abarca también otros programas de carácter social como los talleres de formación para jóvenes en riesgo de exclusión social y otras actuaciones para mejorar la empleabilidad. Fundación Endesa impulsa este programa en su compromiso por la promoción de la eficiencia energética en el entorno doméstico a través de iniciativas educativas.