Delegación de Gobierno ha dado a conocer este martes el balance de sanciones interpuestas por la Policía Nacional a ocho personas participantes en la última protesta contra las medidas restrictivas del Govern, que sólo estaba permitida en vehículos pero que finalmente fue secundada por miles de personas a pie. La suma de las multas asciende a 141.000 euros.
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Tres de los implicados se enfrentan a dos expedientes sancionadores que suman 20.800 euros cada uno por una infracción grave y una leve. La infracción grave conlleva una multa de 20.200 euros al aplicarse el máximo en su grado medio y la infracción leve supone 600 euros de multa.
Estas tres personas son el promotor y dos organizadores de la manifestación. La Policía Nacional les informó expresamente ese día que la manifestación solo había sido autorizada en vehículos y que, por tanto, no podía realizarse a pie. Pese a ello, uno de los organizadores se puso al frente de los concentrados a pie para iniciar la marcha. Una vez empezó la caravana motorizada, esta última persona, junto al promotor del acto, encabezaron la manifestación a pie. Así, desobedecieron las indicaciones in situ de los agentes en cuanto a la prohibición de que la marcha fuera a pie, además de incumplir también la resolución de la Delegación del Gobierno que desaprobaba este extremo. El promotor inicialmente había indicado que iría en camión y también lo incumplió.
Cuando la manifestación llegó al Consolat de Mar, la Policía Nacional indicó al promotor que debía concluir el acto y proceder a disolver la concentración de vehículos y de personas. El promotor y uno de los organizadores, subidos en un camión con música a gran volumen, hicieron caso omiso a la autoridad. Otro organizador, más alejado, animaba a la multitud que bailaba. La Policía de nuevo apremió al promotor y le instó a que apagara la música, retirara el vehículo y procediera a la disolución de la concentración, pero otra vez más desobedeció las advertencias y solicitudes. Lo mismo ocurrió con otro de los organizadores, que también hizo caso omiso a las indicaciones de la autoridad e incluso siguió animando a los congregados. El responsable del operativo de la Policía Nacional exigió repetidas veces a estas personas que concluyeran con el acto hasta que, cuando los agentes iban a llevar a cabo una intervención más contundente, finalmente cesó la música y el promotor anunció por megafonía el fin del acto. En ese momento, los congregados y los vehículos empezaron a retirarse. Los organizadores desobedecieron a la Policía reiteradas veces. Por todo ello, estas tres personas serán sancionadas por una infracción grave por desobediencia a los agentes de la autoridad y también por una falta leve por haber organizado y celebrado una manifestación a pie incumpliendo la resolución de la Delegación del Gobierno que la desaprobaba.
Otro de los implicados se enfrenta a 2 expedientes sancionadores que suman 15.600 euros por una infracción grave (desobediencia o resistencia a agentes de la autoridad- 15.000 euros) y una infracción leve (incumplimiento de las restricciones de circulación peatonal provocando alteraciones menores en el normal desarrollo de la marcha- 600 euros). Este hombre fue sorprendido por la Policía Nacional poco antes de la manifestación sin llevar mascarilla. Un agente le pidió que se pusiera la mascarilla varias veces, pero él se negó. Al final, decidió ponérsela. Cuando el policía le pidió que se identificara, se negó hasta en cuatro ocasiones e intentó marcharse del lugar. Tras insistir seis o siete veces, finalmente, el ciudadano entregó su documentación.
3- Otro manifestante se enfrenta a 2 expedientes sancionadores que suman 15.600 euros por una infracción grave (desobediencia o resistencia a agentes de la autoridad) y una infracción leve (incumplimiento de las restricciones de circulación peatonal provocando alteraciones menores en el normal desarrollo de la marcha). Este hombre, junto con otro que está pendiente de ser identificado ya que aportó datos falsos a la Policía, trató de obstaculizar el Paseo Marítimo durante la manifestación cruzando la mediana y dirigiéndose hacia los carriles en sentido contrario, mientras animaba con gestos al resto de participantes a que le siguieran. Los agentes tuvieron que actuar y les indicaron que regresaran junto al grupo. Ellos reaccionaron de forma chulesca y repitieron la misma maniobra otras veces, por lo que de nuevo tuvieron que ser reconducidos por la Policía.
Otro implicado se enfrenta a 2 expedientes sancionadores que suman 15.600 euros por una infracción grave (causar desórdenes en vías y espacios públicos utilizando bengalas) y una infracción leve (incumplimiento de las restricciones de circulación peatonal provocando alteraciones menores en el normal desarrollo de la marcha). Este hombre, una vez los congregados se hallaban en el Consolat de Mar, cogió al menos 5 botes fumígenos de una caja de madera que había sobre un camión y los activó. Luego, los dejó en el suelo frente al tráiler, lo que provocó una densa humareda de color rojo en el lugar. Este ciudadano fue visto por la Policía, al comienzo de la manifestación en el Palau de Congressos, en el momento en el que llevaba esa caja en sus manos y la dejaba sobre el camión.
Otro joven manifestante se enfrenta a 3 expedientes sancionadores que suman 16.200 euros por una infracción grave (desobediencia o resistencia a agentes de la autoridad) y dos infracciones leves (incumplimiento de las restricciones de circulación peatonal provocando alteraciones menores en el normal desarrollo de la marcha y falta de respeto a los policías).
Este ciudadano se encontraba junto a otro joven, que se enfrenta también a 2 expedientes sancionadores que suman 15.600 euros por una infracción grave (desobediencia o resistencia a agentes de la autoridad) y una infracción leve (incumplimiento de las restricciones de circulación peatonal provocando alteraciones menores en el normal desarrollo de la marcha).
La Policía Nacional se dirigió a ambos ciudadanos, sobre las 12,50 horas, al finalizar la manifestación, ya que los dos hacían caso omiso a las reiteradas advertencias por megafonía de los agentes de que debían abandonar el lugar porque el acto había concluido. El primero de ellos, cuando los agentes le pidieron que se identificara, trató de huir a la carrera, pero fue alcanzado e inmovilizado. Finalmente, aportó su documentación. Además, llevaba una mascarilla con unas iniciales en las que insultaba a los policías. Por su parte, el otro joven que le acompañaba también fue identificado y propuesto para sanción por desobedecer a la Policía de forma reiterada.