Las familias y empresas que se declararon en concurso de acreedores (suspensión de pagos y quiebras) ante la imposibilidad de afrontar sus pagos y deudas subieron un 5,9% en Baleares durante todo 2020, hasta sumar 179, diez más que el año anterior.
Así lo recoge la Estadística de Procedimiento Concursal del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicada este viernes. De estos concursos, 109 afectan a empresas (21 personas físicas con actividad empresarial, seis sociedades anónimas, 80 sociedades de responsabilidad limitada y dos de otro tipo) y 70 corresponden a personas físicas sin actividad empresarial.
Por tipo de concurso, la mayoría fueron voluntarios (174), y por procedimiento abreviado (159). En ningún caso existía una propuesta anticipada.
Una veintena de las empresas concursadas se dedicaban a la hostelería, lo que refleja el impacto del COVID-19 en el tejido productivo de Baleares. También destacan los concursos en el sector de la construcción (15) y el comercio al por menor (14).
Por tramo de asalariados, la mayor parte eran empresas pequeñas: sin asalariados (21), de uno a dos trabajadores (30), o de 3 a 5 (20). Tres de ellas tenían más de 100 empleados.
Por volumen de negocio, la mayoría se sitúan por debajo de los 500.000 euros (43 hasta 250.000 euros y 21.000 hasta 500.000) y cuatro superaban los diez millones.
Por antigüedad, 35 de ellas tenían menos de cuatro años, y sólo 19 tenían más de 20 años de recorrido.
Solamente en el mes de diciembre constan 49 familias y empresas que se declararon en concurso de acreedores, cinco más que el año anterior. Sólo uno de esos concursos fue necesario, y el resto voluntarios. La mayoría se hicieron por procedimiento abreviado y todos sin propuesta anticipada. Un total de 12 concursos afectaban a personas físicas sin actividad empresarial; siete concursos eran de empresas de hostelería.